Carencias de nutrientes en la enfermedad celíaca

Carencias de nutrientes en la enfermedad celíaca

Escrito el 26/12/2018
Dra. Virginia López


Dra. Virginia López
Exprofesora adjunta de la Clínica de Gastroenterología

En la enfermedad celíaca puede observarse la falta de hierro, ácido fólico, calcio, vitamina D y, con menor frecuencia, vitamina K y vitamina B12. Estos micronutrientes son esenciales para la formación de los glóbulos rojos, para el desarrollo de huesos resistentes y para evitar alteraciones en la coagulación de la sangre, entre otros. La falta de estos elementos se produce por varios mecanismos, dentro de los que la atrofia de las vellosidades del intestino delgado juega un rol muy importante.

La distorsión de la arquitectura del intestino delgado con la subsiguiente atrofia, característica de la enfermedad, determina que parte de los alimentos ingeridos no puedan ingresar al torrente sanguíneo (malabsorción) o lo hagan en menor cantidad a la requerida por el organismo. Esto genera un déficit que podrá producir anemia, osteoporosis, alteraciones neurológicas.

El intestino delgado se compone de tres sectores: duodeno, yeyuno e íleon. Cada uno tiene la capacidad de absorber determinados micronutrientes. El hierro y el ácido fólico se absorben en el duodeno y el yeyuno, que son los sectores más comprometidos por la atrofia en la enfermedad celíaca. El calcio y la vitamina D se asimilan en el sector medio del intestino delgado (yeyuno) y la vitamina B12, en el íleon.
En general, una vez que el celíaco comienza la dieta libre de gluten (DLG) mejora o desaparece la atrofia y, como consecuencia, se restablece la capacidad de absorber estos nutrientes. En los adultos la recuperación del intestino puede ser más lenta y no ser total a pesar de llevar a cabo una estricta dieta sin gluten.

Con el objetivo de percibir que ocurría en los celíacos adultos, en nuestro país, realizamos un trabajo en la Policlínica de Gastroenterología del Hospital de Clínicas. Estudiamos los niveles de hierro, ácido fólico, vitamina B12 y hemoglobina (para evaluar la existencia de anemia o no) en los celíacos que no cumplieron con la dieta
libre de gluten. Valoramos qué sucedía con esos valores luego de retirado el gluten. Encontramos que de los 33 celíacos analizados, 11 tenían anemia en el diagnóstico. La causa más frecuente de anemia es la falta de hierro, seguida del déficit de ácido fólico.


Cuando los celíacos realizaban la dieta, observamos que la mayoría
normalizaron las cifras de hemoglobina y mejoraron los niveles
de hierro. Pero resultó interesante que un alto porcentaje de estas
personas, a pesar de cumplir con la dieta libre de gluten, disminuyeron
los niveles de ácido fólico a lo largo de los meses. Hay
varias explicaciones para estos casos. En nuestro país no se realizan
fortificaciones con ácido fólico a las harinas que consumen los
celíacos. Es decir, este grupo sustituye la harina de trigo por harina
sin gluten (harina de maíz, de arroz, etc.) que no son fortificadas,
lo que podría justificar los hallazgos mencionados.

Como conclusión, insistimos en la necesidad de llevar a cabo la dieta
libre de gluten como único tratamiento de la enfermedad celíaca.
La atrofia de las vellosidades se recupera y con ella la capacidad de
absorción del intestino delgado, con la normalización de las carencias
que existen en el diagnóstico. Pero también destacamos que
Intestino delgado: lo conforman 3 porciones: duodeno,
yeyuno e íleon es necesario realizar controles periódicos con el gastroenterólogo a
fin de pesquisar los niveles de ácido fólico, que pueden disminuir a
pesar de cumplir con la estricta dieta libre de gluten.