ADAPTADA - MENTE: proceso de adaptación a la enfermedad celíaca

ADAPTADA - MENTE: proceso de adaptación a la enfermedad celíaca

Escrito el 23/01/2019
Info Celíacos


Luciana Araújo Cortés · Licenciada en Psicología
Asociación Celíaca del Uruguay (ACELU)

El ser humano, como sujeto, es un ser naturalmente complejo. Es posible considerarlo, desde el punto de vista bio- psico-social, en constante
cambio influenciado por distintas variables, tanto internas (pensamientos, emociones, conductas y habilidades) como externas
(experiencias, grupos de pertenencia, apoyo social, economía, entre otras) de allí que se pueda decir, que la crisis es constante, en un
sentido positivo del término.

El polo negativo de la crisis en un sujeto, ocurre al advenimiento
de una situación, hecho o noticia, de una enfermedad, por
ejemplo.
Esta noticia y nueva realidad puede generar un conflicto (intrapsíquico
e intersubjetivo, así como fisiológico) que ocurre cuando
ese cambio es producido, ante un proceso de adaptación a la
nueva realidad: la enfermedad. Esto produce que el sujeto deba
adaptarse y adherirse a un tratamiento, a reacomodarse, tanto
física como psicológicamente, con su mundo interno y externo
desde otro lugar y vincularse con su ser, familia, amigos, pareja y
con un equipo de salud.
Esta adaptación genera un cambio en el ciclo vital del sujeto, en
varios sentidos, y con una realidad cambiante que dependerá de
las herramientas internas, y los recursos externos que se le brinde
y las redes vinculares que tenga. Así como también, de las oportunidades
de mejora que le permitan sobreponerse y enfrentar la
realidad, ante la situación de enfermedad y de la etapa en la que
el paciente se encuentre.

Es en este sentido, cuando se habla de la adaptación a la enfermedad
por parte del paciente, frente a un proceso que genera
cambios es vital considerar las diferentes variables e interacciones
presentes en él.
Se considera relevante articular las etapas del proceso de adaptación
de la persona a la enfermedad, con los aspectos presentes
en ella y los mecanismos psicológicos de adaptación que hacen al
conjunto del proceso de adaptación personal y su entorno, para
comprender como transformar “la piedra, en agua.” Es decir, la situación
de enfermedad como una situación nueva estresante y con
cambios que todos los actores presentes (equipo de salud, familia,
amigos, pareja, redes del individuo) deben acompañar, en pro del
proceso de adaptación del paciente frente a su nueva realidad.

Factores y etapas a considerar
en el proceso de adaptación a la
enfermedad

Al decir de Caporale, (s.f) la enfermedad es pensada como una modificación
a nivel corporal que repercute en el sujeto en diferentes
niveles (fisiológico, psíquico y socio-familiar). Para ello es crucial considerar
que puede condicionar la vivencia de la enfermedad de cada
paciente en estos diversos niveles: biológicos (limitaciones físicas,
dolor), psicológicos (baja autoestima, dependencia, pasividad, frustración,
duelo, herida narcisista), socio-familiar (aislamiento social,
alteración de función y roles, dificultad económica y laboral).
Asimismo, de acuerdo con la autora es posible considerar determinados
factores que condicionan la vivencia que el paciente tiene de su
enfermedad: biológicos (tipo de enfermedad, gravedad y pronóstico,
limitantes y tipo de tratamiento), psicológicos (nivel intelectual, historia
familiar, escolaridad, edad, conocimientos y creencias, trastornos
psíquicos, comórbidos desencadenados por la propia enfermedad),
socio-familiares (sucesos vitales estresantes, soporte percibido),
asistenciales (relación médico paciente en su aspecto cognitivo, emocional
y comportamental y accesibilidad a los servicios de asistencia).

En este sentido, es imprescindible mencionar dos aspectos del proceso
de adaptación a la enfermedad, que indica como relevantes. Por
una parte, lo referido a las emociones más frecuentes que participan
en el proceso (temor, ira, tristeza, esperanza). Por otra parte, y no
menos importantes son las etapas de adaptación al proceso de enfermedad,
considerado como un proceso gradual de aceptación de
las frustraciones, determinado por la propia enfermedad. Ejemplo de
ello podría ser el hecho de no acceder a determinados alimentos o
servicios (en supermercados, tiendas y restaurantes), que acompañen
el tratamiento de una dieta libre de gluten, con los recursos que el
sujeto posee o crea para superar la situación de crisis ante la enfermedad
(Caporale, B.[s.f] ).

La autora menciona las siguientes etapas en el proceso de adaptación
a la enfermedad: shock emocional, negación o aislamiento afectivo,
rabia o enojo, tristeza y, finalmente, la aceptación. Si bien estas no
pueden considerarse como únicas y universales, destaca la existencia
de cierta similitud entre un paciente y otro.
Además, es posible considerar que el paciente no se adapte, no acepte
su nueva realidad y proceda a mantener reacciones disfuncionales
ante el proceso de enfermedad, y presente, por ejemplo, un trastorno
adaptativo ante dicho proceso, de acuerdo con los criterios
diagnósticos del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos
mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría (DSM V, APA).
Esto podría desencadenar patologías graves o severas, dependiendo
del grado y nivel de adaptación.
El proceso de adaptación dependerá en gran medida de las características
de personalidad del sujeto, mecanismos de defensa,
conductas predominantes, creencias de enfermedad, significado atribuido
a su enfermedad, soporte social y relación asistencial.

 

Cabe resaltar que también son fundamentales los mecanismos psicológicos
de adaptación del paciente, por ejemplo, ante el estrés que
genera la enfermedad este requiere de una adaptación psíquica , con
apoyo y soporte del equipo de salud asistencial.
Finalizando con estos conceptos iniciales, es relevante considerar
que frente a este proceso, donde el sujeto lo vivenciará individual
y subjetivamente, de acuerdo a sus recursos internos y mecanismos
de adaptación tanto físicos, psicológicos y socio-familiares, será crucial
contar con un equipo interdisciplinario, sensibilizado y altamente
especializado para valorarlo y acompañarlo en su proceso de adaptación.
Es importante conocer las etapas a las que la persona se
enfrentará y los mecanismos psíquicos, para complementar y reforzar
la colaboración y apoyo por parte del equipo de salud. La
alianza terapéutica que se establezca con el paciente aportará a
la adherencia al tratamiento, como apoyo fundamental en el proceso
de adaptación y aceptación efectiva de la enfermedad y la posterior
fase de recuperación. En el caso del paciente celíaco —luego de transitar
las diferentes etapas— el desafío, en conjunto con el soporte
social (familia, amigos, pareja, trabajo, equipo de salud e instituciones
de referencia) será adherirse a la dieta libre de gluten de por vida,
como única herramienta que le permita sobreponerse y adaptarse a
su nueva realidad.

 

Nutrición emocional que acompañe
la dieta libre de gluten

Habitualmente escuchamos el dicho popular de que: “somos lo
que comemos…”, a partir de lo que surge la interrogante ¿qué
sucede con lo que pensamos y cómo actuamos en relación a nuestra
alimentación?
Es conocido que en la enfermedad celíaca (EC) es vital que el
paciente realice una alimentación libre de gluten como único
tratamiento y asi mejorar su calidad de vida. Solo una nutrición
adecuada permitirá a la persona celíaca realizarse en su vida
cotidiana y conducirse con naturalidad. Ahora bien, ¿cómo acompasamos
este estilo de vida y nueva realidad desde el punto de
vista de la nutrición emocional?. Se entiende por nutrición emocional
todos aquellos factores que hacen a las conductas, habilidades
y pensamientos que el paciente debe adquirir y reacomodar a la
hora de acompañar su tratamiento, para adherirse a él y lograr un
equilibrio que le brinde un completo bienestar, tanto físico como
psicológico.

Sana–Mente: abordaje psicosocial
en el proceso de adaptación a la
enfermedad celíaca

La enfermedad celíaca (EC) se encuentra en aumento en los últimos
años. Se estima que el 1 % de la población del país es celíaca y en
su mayoría se encuentra sin diagnóstico. Por eso, la importancia
del diagnóstico precoz, tratamiento y acompañamiento en las
distintas etapas de la enfermedad, así como prestar atención a
sus manifestaciones y alteraciones, tanto físicas y psíquicas.
Es relevante que se realice un abordaje interdisciplinario que
incluya el apoyo y acompañamiento psicológico en el proceso de
adaptación a la enfermedad. Asimismo, se debe considerar los
distintos trastornos asociados a la enfermedad celíaca desde un
punto de vista psicológico (estrés, depresión, ansiedad). Esto hace
a un abordaje integral de la enfermedad celíaca. Desde el punto de
vista de la salud mental, es relevante destacar el acompañamiento
psicosocial necesario a los pacientes celíacos y sus grupos de
pertenencia: familia, pareja, amigos, trabajo, instituciones de
referencia y equipo de salud. Es de vital importancia considerar
los aspectos emocionales que se producen al advenimiento de
la enfermedad, en su abordaje a través del acompañamiento,
diagnóstico y tratamiento.

Sana-Mente, es un proyecto que nace con el objetivo principal de

acompañar a las personas con celiaquía y socios de la Asociación
Celíaca del Uruguay (ACELU), en el proceso de adaptación a la
enfermedad, brindando apoyo y respuesta a las necesidades del
celíaco (niños, adolescentes y adultos) y su entorno (familia, pareja,
trabajo e instituciones de referencia) a través del asesoramiento
integral, desde una perspectiva psicológica.

Entre sus objetivos específicos se
destacan:

1. Promover un espacio de apoyo y psicoeducación sobre
los factores psicosociales (factores de riesgo y protectores)
y salud en la EC.
2. Asesorar respecto del proceso de adaptación a la EC.
3. Brindar herramientas para la contención y apoyo emocional
al paciente celíaco, su entorno (familiar, laboral,
grupos de referencia), equipo de salud e instituciones
asociadas.
La metodología e implementación de esta propuesta se direcciona
en tres niveles de atención: 1) prevención y promoción en
salud, 2) diagnóstico 3) tratamiento, con el objetivo de promover
un estilo de vida saludable, que apunta a la mejora en la calidad.

de vida de los pacientes en la convivencia con la EC.

 

Primer nivel
Promoción y prevención:

A través de talleres y jornadas sobre diversas temáticas como:
estrés (qué es, cómo se relaciona a la EC), herramientas para
afrontarlo, alimentación consciente, proceso de adaptación a la enfermedad,
entre otros. Se pretende brindar información sobre la EC
y apoyo al equipo de salud a través de dinámicas que vehiculicen
el intercambio y abordaje respecto a los factores psicológicos y de
salud presentes en la EC, así como herramientas que las personas
celíacas puedan obtener para transitar su adaptación al proceso
de enfermedad y adherencia al tratamiento. Se busca potenciar
el trabajo interdisciplinario, en conjunto con diversos actores y
profesionales de la salud (licenciadas en nutrición, gastroenterólogas,
por ejemplo) presentes en la institución que brinden apoyo
y asistencia.

Segundo nivel
Diagnóstico:

Orientar y evaluar al celíaco, desde su ingreso a la institución,
a través de la participación interdisciplinaria con el equipo y la
psicóloga, en la entrevista de recepción, y su derivación de los
distintos profesionales, de acuerdo con la evaluación o a solicitud
del celíaco.

Tratamiento:
De acuerdo con el diagnóstico, a solicitud del equipo de salud o
de la persona celíaca, se propone realizar un abordaje en dos
dimensiones: individual, con un espacio de consulta personal,
y grupal, a través de grupos de apoyo, para mejorar la calidad
de vida y apoyar a las personas que ante el diagnóstico de la
enfermedad celíaca pretendan y necesiten un acompañamiento
personalizado.
En nuestra cultura se encuentra arraigado y resuena que: “panza
llena, corazón contento…”, A esto es importante agregar:
mente sana, cuerpo equilibrado y bienestar asegurado.
Es decir, que brindándole a la persona celíaca las herramientas de
contención emocional necesarias, junto con el apoyo social para
que no se sienta excluida por llevar una dieta libre de gluten como
fuente de salud, colaboraremos a que la adherencia al tratamiento
se efectivice. Por lo tanto, es imprescindible un acompañamiento
constante, en todas las etapas en que se desarrolle el proceso de
adaptación.

 

Contacto:
Lic. Ps. Luciana Araújo Cortés
Teléfono: 093 598 163
E-mail: psilac@outlook.com
Web: http://psilac.wixsite.com/psilac
Montevideo – Uruguay.
Bibliografía:
Caporale,B. (s.f.). Proceso de adaptación a la enfermedad.
Departamento de Psicología Médica. Facultad de
Medicina. Montevideo: Udelar.
Varela, B. (S.D.). Estrés y proceso de adaptación
a la enfermedad, Departamento de Psicología Médica, CICLIPA I,
Montevideo, Facultad de Medicina, Udelar.